Se promueve una educación integral, personalizada y activa, donde los niños interactúan constantemente con sus compañeros y profesores en un ambiente adaptado a sus necesidades, inculcándoles valores fundamentales para la etapa escolar que estarán cursando como la tolerancia, el respeto y la solidaridad.
A través de la estructuración de diversos enfoques pedagógicos, se fomenta el desarrollo del niño, con un aprendizaje lúdico que potencia el lenguaje, la comunicación, la creatividad y la curiosidad. La idea es que el niño juegue y se divierta a la par que desarrolla diversas competencias y habilidades.